Capítulo
4
“Estremecimiento”
“Estremecernos por algo puede
resultar tanto bueno como malo, todo depende de cómo miremos la vida, como lo
tomemos y que es lo que nos haya hecho estremecer”
Capítulo 4. “Estremecimiento”
Kaito
Jueves 15 (en la noche)
[Kaito abre a la puerta a toda prisa y entra en el
interior de su casa como si su vida dependiera de ello, y un pequeño error
podría costarle la vida.]
-¿Pero qué es lo que está pasando?
[Con voz agitada y apenas pudiendo respirar Kaito
emite aquellas palabras, se deja caer al suelo de forma abrupta mientras todo
su cuerpo esta temblando como si fuera por un frio extremo, pero en realidad es
por un miedo terrible. Pasando un tiempo por fin se logra incorporar, y habla
para sí mismo de forma más tranquila.]
Tal vez me este volviendo loco, no lo sé, pero desde
hace semanas tengo una sensación muy rara, que no me deja estar tranquilo en
ningún lugar. Ya me había acostumbrado, pero especialmente hoy era
insoportable, obligándome a regresar a casa lo más pronto posible, sin poder ir
a cenar a Senmou el restaurante donde habitualmente suelo cenar, prefiero pedir
algo a domicilio. Aunque esta sensación rara también la he sentido estando en
casa, no sé como describirla… ni cómo explicarla, es como si algo me dijera que
hay algo mal, algo no está bien… como si...
[Kaito golpea sus cachetes con ambas manos.]
Bueno basta ya de eso Kaito, lo mejor será que me
tranquilice, porque mañana será uno de los días más especiales de mi vida… y
tengo que estar tranquilo para ella, no me gustaría que se preocupara por culpa
de mis paranoias y pensamientos extraños. Yo sé sin duda alguna que para muchas
personas la idea es demasiado apresurada, muchos que me conocen consideran que
6 meses son pocos… pero para mí no lo son, y me arrepiento de no haberlo hecho
antes.
[Kaito avanza al fondo del pasillo hacia una
habitación, es su despacho, abre la puerta y se acerca al escritorio donde hay
un calendario con círculos rojos en dos fechas el 15 de Febrero y el 16 de
Agosto, desliza sus dedos entre los meses mientras dice en voz alta la cuenta
entre fechas].
1, 2, 3, 4, 5, 6 meses… fueron 6 meses… ¿Cómo pude
dejar que pasaran 6 meses para atreverme a pedirle matrimonio?... ella es sin
duda alguna la razón de mi ser. Y he de admitir que antes de 6 meses ni
siquiera tomaba café, ella es la culpable de que empezará a tomar diariamente
una taza de café en el café Sutoka, pero eso no es importante, sino que yo la
amo… y aunque no me haya atrevido aun a decírselo, se lo demostrare mañana
mismo.
[Deja el calendario en el escritorio y abre un pequeño
cajón del cual saca un anillo de matrimonio, lo toma al mismo tiempo en que sus
lágrimas inundan sus ojos].
Qué tristeza que Meiko ya no esté en este mundo
conmigo, fue la única persona que me apoyó e incluso tuvo la amabilidad de
acompañarme a comprar el anillo, aun cuando no se lo pedí, Meiko estaría tan
feliz si supiera que ya le voy a dar el anillo al amor de mi vida.
[Las lágrimas brotan de sus ojos mientras habla.]
Meiko ¿Por qué tenias que morir ahora? y en una
situación tan inesperada y anormal… como tantas cosas inauditas que me han
pasado últimamente, varias cosas que me han hecho enchinar la piel.
[Se le enchina la piel y tiembla al recordar.]
Claro ejemplo fue la situación de hoy… ¿Qué puede
hacer una persona para merecer algo tan cruel?... pobre chica de cabello verde,
en verdad me asustó cuando vi lo que le pasaba a su piel, pensé en salir
corriendo porque podría ser contagioso, pero inmediatamente llegó el médico y
aseguró que estuviéramos tranquilos que no era nada contagioso, aquellos gritos
de dolor que emitía la chica aun retumban en mi cabeza. Ni siquiera puedo
olvidar aquella escena.
Ante los gritos de dolor una persona no tardó en llamar
a emergencias, un doctor que se encontraba en la sala se acerca intentando
ayudar a la chica.
-“Soy el
Doctor León, necesito que me diga ¿Qué fue lo último que ingirió y donde?”
Preguntaba el médico inútilmente ya que parece que el
dolor era tan intenso que le impedía a la pobre chica siquiera poder hablar,
con voz forzada y llena de dolor apenas alcanzo a decir:
-“Soy
Gumi… ayúdeme por favor es una sensación horrible prefiero morir…”
-”Parece
una intoxicación muy grave, necesitamos hospitalizarla para curarla”.
[Kaito no puede dejar de darle
vueltas al asunto, como intentando buscar una explicación.]
Pienso que fue mejor que se desmayara, ya que al estar
tan cerca de Gumi pude observar como su piel se carcomía como si se estuviera
quemando, era una escena tan grotesca como si se quemara por dentro, incluso
una chica de cabello rojo con dos coletas comenzó a vomitar. Supongo que esas escenas me trastornaron, ya que no
pude disfrutar la película, no dejaba de sentir una sensación como… esa rara
sensación que no logro poder describir. No impota ya, lo unico que espero es
que Gumi ya esté bien.
[Kaito guarda el anillo en el cajón,
como si eso lograra ayudarlo, para que pudiera olvidarse de todos aquellos
acontecimientos. Ya no siente esa sensación tan rara que no puede describir,
así de que, de forma más serena prefiere seguir pensando en su futura prometida.]
Mi amada, mi razón de ser, no sabes
cómo me arrepiento, siento que ha pasado una eternidad desde que me despedí de
ella, juro que quería correr, decirle que no se fuera, abrazarla fuerte y no
soltarla jámas, pero al final se despidió y se fue.
[Kaito agita la cabeza y se
autoregaña.]
Kaito, para ya, no vale la pena seguir
pensando en eso, lo único en lo que debería estar pensando es que mañana a la
1:00pm en el café Sutoka me arrodillare y le pediré matrimonio. Ya puedo
imaginar el día, ella con su hermosa sonrisa y con sus dulces labios me dirá:
-“Claro que si Kaito, acepto ser
tu esposa, no sabes cuan feliz me haces, te amo”.
[Kaito tiene tanto sueño que se
prepara para irse a dormir, va a su habitación, se acuesta en la cama y toma
una foto de ella que está en su mesa de noche, le da un beso mientras dice las
siguientes palabras:]
-Te amo mi querida...
[Se queda dormido, antes de terminar
su frase, tanta es su emoción que sueña que se está declarando, arrodillado
tomando la mano de su amada, caballerosamente le besa la mano mientras ella le da
el tan anhelado sí.]
Continuara...

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