Capítulo
2
“Almas Gemelas”
“Las almas gemelas existen, quien
diga lo contrario esta expuesto a no encontrar su alma gemela, no porque no
existan, sino porque querra demostrar que tiene la razón”
Capítulo
2. “Almas Gemelas”
Luka
Jueves 15 (en la tarde)
Seis meses después
[A pesar de ser una calle cuesta arriba Luka va
caminando apresuradamente para poder dirigirse hacia el Café Sutoka, a
encontrarse con su destino. Llega al café y toma asiento como de costumbre en
una mesa afuera de la cafetería, el mesero de cabello amarillo se acerca para
tomar el pedido, a pesar de atender a mucha gente ha aprendido a que no es
necesario mostrarle la carta a la chica de cabello rosa, puesto que a pesar de que
la cafetería tiene muy ricos pasteles, galletas, pastelillos, entre otros, ella
se empeña en solo pedir un café.]
-¿Su mismo café de siempre señorita?
-Por
el momento no, deseo esperar un poco más.
[El mesero se retira tan desconcertado como casi
siempre, al no poder entender porque la chica a veces no desea ordenar, si
siempre pide lo mismo. El mesero de cabello amarillo para calmar su duda formula
hipótesis como que ella piensa y piensa sí desea algo más, y al final termina
arrepintiéndose, y solo pide el café.]
Tal vez piensa que todos los postres son
deliciosos y no se puede decidir cual debe pedir.
[Luka como siempre se pierde en sus pensamientos
mientras espera a que el chico de cabello azul llamado Kaito llegue a la cita
acordada.]
Decidimos
vernos en el café de costumbre a la 1:00 pm, te espero en el café Sutoka, en la
misma mesa, en el lugar donde nos conocimos hace 6 meses. Mientras espero tu
llegada no puedo evitar preguntarme a qué lugar me llevaras el día de hoy, no
es que realmente me importe o quiera ir a un lugar en especial, el que tu
decidas será el mejor lugar de todos, además… lo que importa es que pueda estar
contigo ¿no? y te pueda conocer cada vez más y más, mi querido Kaito.
[Luka mira hacia el horizonte cuesta arriba donde a
lo lejos se puede observar un parque muy lindo con árboles de flores de Sakura que
están retoñando, y sus pétalos están cayendo de forma gentil impulsados por el
viento. Luka queda hipnotizada por aquella danza de las flores, cuando han
terminado de caer sigue pensado para sí misma:]
Pero
¿Sabes? aunque diga que puedo ir a cualquier lugar, si me dieras a escoger me
gustaría ir una vez más al parque al que fuimos hace tres meses, antes íbamos tan
a menudo y de repente ya no, acaso… ¿No hemos regresado por lo que paso aquel
día? Vamos a ir, ya pasaron tres meses desde eso.
[Luka empieza a recordar lo que pasó hace tres
meses, la cita fue la misma de costumbre en el café Sutoka a la una en punto,
seguida de una visita inesperada al parque Kyouki después del café. Luka narra
lo sucedido en forma de pensamiento.]
Aquel
día… recuerdo que saliendo del café fuimos cuesta arriba hacia el parque
Kyouki, estábamos sentados en una banca del parque pasándolo bien, hasta que
llego aquella chica de cabello café corto, fue tan molesto que te pusieras a
platicar con ella, no sabes los celos que me dieron de que le prestaras toda tu
atención a ella, aunque solo fuera una amiga. Sé que no la veías desde hace
mucho tiempo, pero Kaito me terminaste ignorando en todo momento para enfocarte
en ella, como si yo no estuviera ahí. Y para colmo ¡te veías tan entretenido
con su conversación! ¡HASTA TE BRILLARON LOS OJOS! Fue sólo por un momento,
pero de remate, no logré alcanzar a escuchar el motivo de tu ilusión.
Ya
no te pregunte nada respecto al tema, pero ¿Sabes?... eso solo provoco que mi
rabia y celos aumentaran... ¿Por qué tenía que llegar? Solo arruino el día. Cuando
por fin terminaste de hablar con ella, se despidió y se fue, pero yo no podía
contenerme, tan mal me sentí que ya no te acompañe a cenar al restaurante,
preferí irme.
Al
siguiente día después del café habitual en Sutoka te informaron que había
muerto de un ataque al corazón, al parecer por causas naturales, ya que no se
encontró nada que indicara lo contrario. Recuerdo que después de la llamada te
sentiste fatal, principalmente porque fuiste el ultimo en hablar con Meiko…
creo que así se llamaba, bueno al final Meiko ya no nos molestará nunca más,
así de que ya no tiene caso hablar de ella, ni de lo que paso, y por supuesto,
mucho menos no tiene caso que ya no visitemos el lindo parque de Kyouki. Porque
lo que deseo ahora es ir a Kyouki, sentarme junto a ti en una banca del parque,
que me mires a los ojos, y que me digas:
-“Luka… yo te…”
-“Luka… yo te…”
[Los pensamientos de Luka se interrumpen al ver
llegar a su amado.]
A
la una en punto, puntualmente como siempre. Porque no es que llegaras tarde, llegue
temprano, 15 minutos antes porque me encanta verte llegar.
[Kaito toma asiento enfrente de Luka y ambos piden
los mismos cafés que los unieron, para Luka un Café Capuchino y para Kaito un
Café Moka.]
No
entiendo porque el mesero de cabello amarillo no puede entender que no pido mi
café hasta que llegue Kaito… no sé porque se le hace extraño.
[Luka solo lo piensa sin manifestarlo a Kaito de
forma verbal. El mesero lleva los pedidos de ambos sin cometer la misma
confusión de intercambiarlos, Kaito ha hecho buena relación con el mesero, más
aun por ser cliente frecuente, llamando al mesero incluso por su nombre.]
-Gracias Len-Kun, bien, veo que si es un
Moka.
-Kaito-Kun me parece que nunca vas a
poder olvidar ese pequeño descuido.
-No pretendo hacerte sentir mal, al
contrario te agradezco por ese día.
-Lo sé, disfruta el café.
[En seguida Len le entrega su café a Luka sin cruzar
palabra, no tiene la confianza como con Kaito de establecer un dialogo. Se
retira el mesero y cada quien toma su café sin hablar, solo disfrutando tan
agradable momento. Poco antes de terminar.]
¿Sabes?
Creo que después de seis meses de tomar café en Sutoka, e ir juntos a los
mismos lugares que tú escoges, compartir juntos nuestro tiempo, etc., me hace pensar
que nuestra relación está floreciendo como las flores de Sakura. Siento que
cada vez nos estamos volviendo más y más cercanos, aunque aun no te digo que te
amo cada día un poco más, ni te he dado las gracias por dejarme conocerte
profundamente, no hay duda de que somos almas gemelas mi querido Kaito.
[Luka suspira profundamente como cualquier chica
enamorada, producto de los ojos azules de Kaito que le ha cortado el discurso,
se pierde en su mirada, prosigue después de un momento.]
Kaito
estamos unidos por el destino, por eso se que nunca nos separaremos, nunca nada
ni nadie nos separara.
[Luka no deja de mirar a Kaito como siempre, con
una sonrisa amplia, es normal está enamorada, es feliz con la persona que ama. Ambos
terminan su café al mismo tiempo, piden la cuenta, pagan y se retiran. Caminan
cuesta arriba, rumbo al parque, o al menos eso parece.]
Continuara...

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